Una
realidad Universal
Creyentes
y no creyentes ven hoy en la vida de Jesús de Nazaret un acontecimiento
fundamental en la Historia Universal. Dos mil años después de
su muerte, sus seguidores llenan el mundo. Los principios de Jesús
inspiran las leyes fundamentales de la mayoría de los países y son
la base de la Declaración de los Derechos del Hombre que, proclamada
por la asamblea de las Naciones Unidas, ha sido firmada por las naciones
asociadas.
Una
respuesta personal
El
cristianismo se presenta cada vez más como una forma de vida sugestiva
y atrayente. Quien se plantea la vida de forma adulta y desea una
respuesta a sus interrogantes básicos (¿quién soy yo?, ¿de
dónde vengo?, ¿adónde voy?, ¿cuál es el sentido de mi vida?...) encuentra
en Jesucristo la clave para una vida plena y feliz.
Los
seguidores de Jesús
Jesús
sigue suscitando distintas opciones de vida: desde quienes se alejan
del mundo y optan por una vida retirada de oración y comunidad, hasta
los seglares que viven plenamente todas las realidades (familia, trabajo,
etc.) insertos como ciudadanos adultos en su propia sociedad.
Hoy
encontramos seguidores de Jesús en todos los ámbitos sociales:
el mundo del trabajo, la política, los movimientos sociales, las ONGs,
etc. Son más frecuentes en lugares más próximos al dolor y al sufrimiento,
con los más pobres y marginados de la tierra.