Buscamos
nuestra espiritualidad en la oración profunda. Hacemos nuestra la
definición de Santa Teresa: "orar es escuchar y hablar con entera
confianza a Aquel que sé que me quiere".
Buscamos
una oración que llegue hasta nuestro interior porque creemos que
desde allí nos habla Dios.
Nos
gusta orar con los evangelios, la acción y nuestra propia vida.
En los grupos también hacemos oración comunitaria donde nos enriquecemos
con nuestra mutua experiencia.
En
nuestras oraciones acentuamos la contemplación, la admiración y
la acción de gracias.
Buscamos
el entusiasmo que tenía Jesús.