Para
nosotros, Jesús es LA PERSONA PLENA. Tras una vida tan amorosa
como combativa y conflictiva, acabó en la cruz a causa de su solidaridad.
Toda la vida de Jesús fue profundamente humana, y es ahí en su humanidad,
donde vemos a Dios. Mirando a Jesús se aprende lo que es el compromiso
solidario, porque esa cruz no fue un destino sino el resultado de
su vida.
Con
este Jesús nos identificamos nosotros. Queremos conocerle, amarle,
seguirle, proseguir su causa y darle a conocer a todos los que
podamos.
Creemos
en un Dios que es Padre-Madre y que sólo sabe amar. Lo más importante
de nuestra vida es que Dios nos quiere.