Movimiento cristiano
Nuestra
raíz está en Jesús. Queremos conocerle mejor, amarle y seguirle en
medio del mundo. Nos empeñamos en continuar hoy su obra trabajando
por un mundo conforme a la voluntad de Dios.
Laical
Nos
sentimos llamados a ejercer la adultez del laicado. Enviados por Jesús
para estar presentes en la sociedad, en sus realidades y estructuras,
como lugar preferente para construir el reino de Dios.
Los
pobres y la justicia
Nuestra
razón de ser es empujar la construcción del Reino de Dios. Este empeño
se hace luchando contra la injusticia, a favor de los pobres y de
estructuras sociales solidarias. Los pobres son el eje y motor de
nuestra espiritualidad.
La
acción
La
opción por una sociedad más justa y solidaria nos lleva a comprometernos.
En un mundo de graves desigualdades e injusticias, no podemos ser
neutrales: es preciso actuar. Estamos convencidos de que la clave
de una vida más llena y feliz es el compromiso por una sociedad más
fraterna y justa.
La
oración
La
opción de vida solidaria precisa estar fuertemente sustentada en Jesús.
La oración frecuente nos da vida, nos fortifica y nos moviliza. La
vida de Jesús, síntesis de acción y oración, es nuestra pauta.
La
comunidad
Formamos
grupos de hermanos y amigos. Nuestra primera tarea es ser hermanos
y hermanas de verdad, querernos, interesarnos, compartir y ayudarnos.
De los grupos brota la fuerza para la acción y el compromiso solidario.
Buscamos vivir entre nosotros y nosotras lo que pretendemos para el
mundo.